Los placeres violentos terminan en la violencia, y tienen en su triunfo su propia muerte, del mismo modo que se consumen el fuego y la pólvora en un beso voraz.
Romeo y Julieta, acto II, escena VI
Los placeres violentos terminan en la violencia, y tienen en su triunfo su propia muerte, del mismo modo que se consumen el fuego y la pólvora en un beso voraz.
Romeo y Julieta, acto II, escena VI
siempre estoy en el lugar que tengo que estar, a la hora que debo estar, y escucho lo que debo escuchar… hoy escuché que alguien me habló y me dio una nueva oportunidad, para comenzar de nuevo y no caer nuevamente como lo hice antes